La atmósfera primitiva



Para comprender el origen de la atmósfera debemos remontarnos a la formación del Sistema Solar .


La teoría mas aceptada nos dice que hace unos cinco mil millones de años, aproximadamente, se desprendió de una súper nova materia que se agrupó en forma de una nube de polvo y gases.


La mayor concentración de la nube formó el Sol. El resto de la materia continuó girando y se agrupó en planetoides y pedruscos de diversos tamaños.


Los planetoides más grandes atrajeron gravitacionalmente a los pequeños ocasionando choques y fusiones que mantuvieron en un estado caliente y semi-liquido a la materia durante la formación de los planetas.


Cuando los planetas comenzaron a enfriarse las partículas con mayor peso se situaron al centro de éstos y los gases en las zonas mas externas formando la atmósfera.


Los astros de menor masa no contaron con la fuerza de gravedad suficiente para retener la atmósfera y sus gases se dispersaron.


En el caso de nuestro planeta los choques -con planetoides más pequeños y meteoritos- provocó la liberación de los gases contenidos en las rocas. Esto, sumado a la fuerte actividad volcánica -que libera vapor de agua y dióxido de carbono- originaron la formación de la atmósfera primitiva compuesta principalmente por grandes cantidades de dióxido de carbono ,vapor de agua ,nitrógeno, pequeñas cantidades de hidrógeno, monóxido de carbono y helio.



Hace 3500 millones de años la atmósfera carecía de oxígeno libre y era ligeramente reductora haciendo que el oxígeno se fijara formando diferentes compuestos. El gas aparece entre los 3500 y 2900 millones de años. El cambio se explica por la aparición de la vida en los fondos marinos: aunque los organismos más primitivos eran unicelulares, sin núcleo y no respiraban, estos evolucionan y entre los 3500 y 2900 millones de años, se desarrollan nuevas especies que comienzan a producir oxígeno por medio de la fotosíntesis.


La acción de los nuevos organismos -a lo largo de millones de años- saturó la capacidad de disolución de oxígeno en el mar, el cual comenzó a emanar hacia la atmósfera, permitiendo el desarrollo de especies sobre la superficie seca de la tierra. Por otra parte, el nuevo gas omnipresente, actúo como un veneno tóxico para las formas de vida más primitivas –anaeróbicas- que comenzaron a extinguirse.


Por otra parte, la luz ultravioleta solar también promovió la evolución atmosférica: los fotones UV solares rompen el oxígeno molecular (O2) para producir ozono (O3).